7 d’agost de 2003

BEN NEVIS: 4408 ft

El nombre gaélico para el monte Ben Nevis situado en Escocia es "Beinn Nibheis" que se traduce como Montaña del Cielo". Ben Nevis es el monte más alto, no sólo de Escocia, sino de todas las Islas Británicas con sus 1344 metros sobre el nivel del mar en la zona de Fort William.

El monte, conocido por los locales como "The Ben" ofrece varias rutas para su ascenso, siendo la más popular la que asciende su cara sur desde Glen Nevis. Se calcula el tiempo de ascenso en unas 5 horas desde el inicio del Ben Path, ya que se asciende prácticamente desde cota 0 metros.

La montaña se observa así de imponente desde Fort William en una soleada y calurosa mañana de agosto.

Nos situamos en el Ben Path, cerca del Visitor Center de Glen Nevis. Nos esperan unas horas de intenso ejercicio que nos tomaremos con calma.

Cruzamos un curioso puente sobre el Nevis River y pronto nos pondremos en marcha por un serpenteante sendero que asciende las primeras rampas de la montaña.

El camino, en esta primera parte está bastante acondicionado. Parece un adoquinado de ciudad bastante incómodo de pisar. El calor empieza a apretar a pesar de nuestra latitud.

Metro a metro vamos ascendiendo por el marcado sendero. Estamos en algún punto de la zona conocida como Foot Bridge.

El sendero no permite pérdidas, ya que está bastante bien señalizado y, sobretodo, pisado...

Un vistazo atrás para observar las zetas que hace el camino en su ascenso hacia Windy Corner.

Llegamos casi a la mitad del camino: Lochan Meall & T-Suidhe. Un lago de aguas mansas y azules que nos ofrece un lugar de descanso y avituallamiento. Dejamos pasar al numeroso grupo de gente que nos acompaña y preferimos esperar un poco para atacar la segunda parte de la ascensión en solitario.

Estamos a mitad de camino tras abandonar John Wall's Corner.

En este momento nos enfrentamos a la parte más pesada y cansina del camino. Nos quedan bastantes metros por encima siguiendo un interminable camino de zetas y antecimas que no nos dan referencia de cuánto nos queda para coronar.

Un vistazo atrás nos deja entrever lo que hemos ascendido, pero no sabemos todavía cuánto nos queda por subir.

Finalmente, tras varias horas de pesada caminata al sol, por fin llegamos a una zona llana que parece terminar, allá a lo lejos, en la cumbre del Ben Nevis. Estamos cerca de McLean's Step.

Estamos ya en la cota más alta. Hay que extremar precauciones en las zonas cercanas a los acantilados que caen 700 metros de golpe. No poca gente se ha despeñado por ahí en días de niebla.

La cima guarda las ruinas de un antiguo observatorio meteorológico que estuvo operativo desde 1883 hasta 1904. A día de hoy una pequeño refugio se ha construido para permitir protegerse en caso de malas condiciones meteorológicas; muy frecuentes en este traicionero monte.

Detalle del cairn de cima.

Foto con el hito de cumbre. Estamos en el techo de la Gran Bretaña a 1344 metros sobre el nivel del mar, en Fort William.

Croquis de la vía realizada.

El descenso, mucho más rápido compensó con creces el cansancio físico y, sobretodo, mental de la subida. Seguro que recordaremos las sensaciones durante mucho tiempo y compararemos esta ascensión con otras que se nos presenten delante.

ACLARACIÓN: Algunas de las fotos son sacadas de la web para poder ilustrar algunas lagunas fotográficas en las fotos analógicas que he escaneado de los álbumes de nuestro viaje. Gracias a sus autores por publicarlas.

1 d’agost de 2003

EUROPA 2003: FRANCIA, INGLATERRA & ESCOCIA

Las vacaciones de este año las planteamos rumbo norte con intención de pasar de Francia a U.K. y subir hasta la zona más alta de Escocia. A ver hasta dónde llegamos.


Croquis del itinerario que nos llevará a visitar múltiples emplazamientos.


Día 1

Llegamos a la población de Rocamadour, bella por sus acantilados.


Aparcamos el coche y a estirar las piernas.


Paseando por Rocamadour.


Seguimos el paseo.


Con vistas a Rocamadour.


 Gouffre de Padirac, una gruta subterránea con paseo acuático incluido.


Croquis de la gruta.


Hay que descender por una vertiginosa escalera de metal hasta la parte baja de la sima.


Y meterse en las entrañas de la Tierra.


Acondicionada con pasarelas e iluminación artificial para una completa visita.


Bellos gours.


Formaciones.


Gours.


De paseo por el lago subterráneo, Lac de la Pluie.


A la salida podemos ver el ojo de la sima.


Día 2

Seguimos rumbo norte en dirección a los castillos del Valle de Loira.
Nos decidimos a visitar los que nos parecen más atractivos según nuestro humilde criterio.
Empezamos por Chenonceau, el Castillo de las Damas.


Puerta principal.


Casa de jardín.


Desde el foso.


Custodiando la entrada.


En los jardines.


Paseo por los jardines.


El castillo cruza el río.


Vistas al río.


Reflejos.


Cruzando el foso.


En el interior.


Vistas desde el jardín.


Contraluz.


¿Una partida de ajedrez?


Ciervo.


Jabalí.


Cocinas.


Saliendo por la arboleda de acceso.


Segundo castillo del día, Chambord.


Accediendo a la entrada principal.


El jardín.


Torre.


De paseo por los jardines.


Desde las alturas.


Inspirado en Chmabord se dibujó el Castillo de Moulinsard en las aventuras de Tintín.


Aposentos reales.


Cama azul.


Cama roja.


Tras la vista al interior nos marchamos a descansar cerca de Calais, paso obligado para atravesar el Canal de la Mancha con el Eurotúnel.


Día 3

De buena mañana, nos metemos en el tren submarino que nos llevará a tierras británicas.


Es como entrar en el Metro pero con el coche.


El primer encontronazo con las normas de circulación británicas y con las primeras rotondas nos acercan de buena mañana a la localidad de Canterbury.


Paseo matutino sin gente por las calles.


Típica arquitectura británica. Qué límpias están las calles.


Nos acercamos al centro.


Puerta de entrada.


Catedral.


Claustro.


Decoración floral en las calles.


Parte trasera de la catedral.


Andamiaje en los contrafuertes de la catedral.


¿Has llamado a casa?


Jardines traseros de la catedral.


Panorámica.


Un último vistazo antes de seguir nuestro camino.


Al mediodía nos dirigimos hacia Brighton donde nos espera el Royal Pavilion, un curioso edificio nada acorde con lo que uno espera encontrar en tierra británicas.


Posando.


Royal Pavilion.


Aun teniendo la mesa preparada, no nos dejaron comer allí.


Cocinas.


Decoración oriental.


Tocando las cúpulas.


Jardines.


Por la tarde nos acercamos a las universidades de Cambridge.


La más conocida de ellas, el Kings College.


Absorbiendo sabiduría.


No nos dejaron entrar.


Una mirada atrás y a buscar alojamiento para dormir.


Día 4

Seguimos hacia el norte con cuidado al atravesar los bosques de Robin hood.


Castillo de Nottingham.


Obelisco.


¿Robin Hood!


Bosque decorado para engañar a los soldados.


Castillo de Nottingham.


Paso elevado.


Haciendo de Robin en el museo del personaje.


Lady Marian.


Asalto al castillo.


De regreso por el paso subterráneo.


A caballo.


Huyendo del castillo.


A caballo (II).


Enlace de Robin y Lady Marian.


Estatua de Robin Hood en el Memorial.


Juego del museo.


Cuidado con los perros.


Escuchando el cuerno.


Posando con Robin antes de despedirnos de él para seguir hacia el norte.


La siguiente parada: Hadrian's Wall. 
Hasta aquí llegaron los romanos en sus incursiones hacia el norte.


Un muro de este a oeste cruza la isla y delimita las tierras.


De visita al emplazamiento militar de Vindolanda.


Muchos emplazamientos militares se conservan medianamente bien.


Partes del famoso muro.


Continuidad del Hadrian's Wall.


Visitando las ruinas.


Visitando las ruinas (II).


Visitando las ruinas (III).


Hospital.


Alcantarillado.


¿Éste quien es?.


Fortaleza.


Visitando las ruinas (IV).


Visitando las ruinas (V).


Saludando.


Castillo.


Entramos en Escocia.


Por la tarde, ya en tierras escocesas, visitamos St. Andrews.


Escudo floral.


Ruinas.


Ruinas (II).


Cementerio de St. Andrew's.


Se nos ahce de noche y hay que buscar alojamiento, como cada día.


Lo encontraremos en Edimburgo a altas horas de la noche.

Día 5

Por la mañana, toca visitar la ciudad bajo la niebla que nos acompaña.


Castillo.


La niebla esconde la fortaleza.


Fuente.


Murallas.


Callejeando.


Verdes parques.


Fuente.


Un escocés de los de antaño.


Entrada al castillo.


En la garita.


Descansando.


Entrada al castillo.


Bajo el escudo de armas.


Junto a las almenas.


Escudo.


Gaitero.


Entre muros.


Mapa del castillo.


Desde las alturas.


Capilla de Santa Margarita.


Altar.


En los tejados.


Mons Meg, el cañón más famoso del castillo.


Otros cañones.


Guardia británica.


Plaza interior del castillo.


Nos despedimos de Edimburgo y nos dirigimos hacia las tierras altas de Escocia.


Próximo destino Invernes...


Inverness, en la costa norte del famoso Loch Ness. 
Instalaremos el campo base en esta localidad y marcharemos cada día a visitar las zonas más alejadas de casa volviendo a la seguridad de nuestro alojamiento.


Vista aérea del Loch Ness.


Por la tarde nos acercaremos a la orilla del Loch Ness a ver si descubrimos a Nessie.


El monstruo del Loch Ness.


Mapa.


Panorámica.


La orilla norte del lago es la más turística con su castillo.


Urquhart Castle.


Vista aérea.


Catapulta.


En el Urquhart castle.


Con vistas al lago.


Mucho viento en la zona.


Posando.


Con el Loch Ness.


¿Y el monstruo?.


Saliendo del castillo.


Otra vista del castillo.


En el castillo.


Dibujo de cómo fue el emplazamiento en sus días de gloria.


Seguimos adelante hacia el siguiente punto clave.


Fort Augustus, en la parte suroeste del lago Ness.


Nessie vegetal.


Map.


El lago visto desde Fort Augustus.


Cogeremos la carretera interior de la parte sur del lago Ness, mucho más solitaria y con bonitas sorpresas.


Suidhe Chuimen.


Las famosas cataratas de Foyers.



Descendiendo a las cataratas.


Falls of Foyers.


Posando.


Viendo que el sol empezaba a descender, nos detuvimos un rato a contemplar el lago en la más absoluto silencio y, la verdad sea dicha, te dejas envolver por la leyenda y esperas que aparezca ante ti la escurridiza y tímida criatura.
No apareció Nessie, pero el susto de muerte nos lo pegó una señora golpeando el cristal del coche para ver si estábamos bien. Como estábamos allí parados...
Tras el susto, el ataque de risa.


Atardecer en Loch Ness.


Atardecer (II).


Día 6

A la mañana siguiente, seguimos con nuestra visita al Loch Ness, surcando sus aguas.


Para ello, una crucero por el lago.


A bordo de un magnífico bote.


El Loch Ness nos espera.


A punto de embarcar.


Surcando las negras aguas.


Esperando a ver si aparece Nessie.


Podríamos estar horas contemplando el agua.


Urquhart castle.


Embarcados.


Torre.


Waiting for Nessie.


Reflejos.


Misteriosas aguas.


Urquhart Castle.


Velero.


El castillo desde el agua.


Tras el paseo en barco, nos acercamos a Drummadrochit, la población más turística del lago.


Entrada al visitor centre.


Ticket de entrada,


Castillo floral.


Maqueta de Nessie.


Con el monstruo.


Carteles de advertencia.


Recopilación de fotos de avistamientos de Nessie.


Un poco de humor.


Una vez visitado el pueblo, seguimos rumbo a la Isla de Skye, no sin antes detenernos en el imponente Elilean Donan Castle, famoso por haber aparecido en la película Highlander (Los Inmortales).


Llegando al castillo.


Entrando al castillo.


En las murallas.


Cocinas.


Cocinas (II).


La princesa del castillo.


En la zona de entrada.


En una de las ventanas.


Escalinata.


Dejamos atrás el Eilean Doan Castle y nos adentramos de lleno en la isla de Skye.


Hay que cruzar el puente.


Landscapes.


De pareja.


Oveja.


Casas desperdigadas en el paisaje.


Kilt Rock.


Cascada precipitándose desde lo alto del acantilado.


¿Una llamadita?


El verde es el color.


Acantilados.


Acantilados (II).


Sobre el mar.


Sobre el mar (II).


Ovejas.


Seguimos en Skye visitando las ruinas del Duntulm Castle.


Duntulm Castle.


En las ruinas del castillo.


Granja escocesa.


Vacas.


Cuillin Hills en la Skye Isle.


Montañas Cuillin.


Atardecer en Eilean Donan Castle.


Para cenar: fish & chips.


Día 7

Llegó el momento de ascender el techo escocés: el Ben Nevis.
La explicación de la ruta está en el siguiente enlace: BEN NEVIS.
Aquí cuelgo más imágenes que las que ilustran la ruta anteriormente enlazada.


 Ben Nevis visto desde Fort William.


Cartel.


Cartel y croquis.


Pasarela.


En la pasarela.


En el camino.


Ben Path.


Tramo acondicionado.


Multitud de caminantes.


Torrentera.


Lago.


Descansando.


Mucho calor.


Seguimos hacia arriba.


El lago desde las alturas.


Fort William.


Llegando a las llanuras superiores.


Ya queda menos, o no.


Peligrosos embudos si hay niebla.


Cumbre.


Cumbre (II).


Construcciones en la cima.


Nos despedimos del Ben Nevis y sus 1344 m.


Día 8

El día siguiente lo dedicaremos a conocer la punta más al norte de Gran Bretaña: John O'Groats/Dunnet Head.


Para ello nos desplazaremos hasta tierra de vikingos.


Vikinga.


El frío se hace notar.


Las focas nos visitan.


Juntos en John O'Groats.


Carmina.


Marc.


Pero todavía se puede uno desplazar algo más al norte.


Allí donde el viento da la vuelta.


Y la niebla lo invade todo.


Dunnet Head.


Menudo vendaval.


Faro y Orkney Islands.


Cartel identificativo.


Vistas desde Dunnet Head.


Aquí o en Escocia, todos con el mismo color.


Para terminar nuestro periplo de hoy, visitaremos las Falls of Shin, famosas por sus truchas.


Éstas remontan las cataratas a pesar de la fuerza del agua para poder desovar.


Falls of Shin.


Río.


El río.


Las cataratas.


Día 9

Para la siguiente jornada, nos espera un buen panzón de kilómetros que comienzan en nuestro campo base en Inverness. Tras un desayuno de campeones con huevos, patatas y mushrooms...


Castillo de Inverness.


Castillo.


La tortilla asesina.


Un buen montón de kilómetros más al sur encontramos una de las construcciones prehistóricas más famosas del planeta: Stonehenge.


Con las ruinas.


A vista de pájaro.


¿Cómo fue?


Desde el suelo.


Desde el suelo (II).


Se nos hace tarde, así que habrá que ir despidiéndose.


Nos desplazamos al sur de la isla de Gran Bretaña para poder estar a punto para mañana y coger el ferry hacia Francia. 
Antes, eso sí, un repaso a las normas de tráfico británicas y sus curiosas señales.


Conducción por la izquierda.


Cuidado con este tipo de rotondas.


Día 10

Partiremos de Portsmouth hacia el norte de Francia.


Nos debería de llevar un par de horas cubrir el trayecto, pero hoy es el día que sacan a pasear el barco tradicional que cubre el trayecto en ¡¡¡ 5 horas !!!.
La mayor parte del trayecto hasta Cherbourg me la pasé mareadísimo.


Ruta marítima.


Parking de coches: te toca descansar.


Desayuno de campeones.


Antes del mareo.


En cubierta.


Saliendo de puerto.


El coloso tiene nombre.


Tras el peor viaje en barco de mi corta experiencia marítima, y sin ganas de volver a coger uno en mucho tiempo, llegamos a Cherbourg con intención de intentar llegar al Mont Saint Michelle antes de terminar la jornada.


Allí llegamos tras un placentero trayecto en coche para contemplar una bella península que cuando sube la marea se convierte en isla.


La marea está baja, así que podemos llegar arriba.


Mont Saint Michelle.


Ventosa tarde cerca del mar.


Placa.


En la puerta de entrada.


Bajo las murallas.


Callejeando.


Tejados.


Tejados (II).


Torres.


Agujas.


El parking visto desde lo alto.


Estas aguas cubren el paseo unas horas al día.


Torre dorada.


Detalle de la cúpula.


Callejeando (II).


Descendiendo.


Cada vez más cerca del suelo.


A punto de salir.


El unicornio.


Por la tarde/noche llegamos a Bordeaux tras horas de coche. Tenemos ganas de llegar a casa, pero hoy no será posible. Nos tenemos que conformar con dormir en el coche en un parking rodeados de caravanas y camiones. 

Día 11

Por la mañana seguimos ruta hacia casa parando antes en el último castillo del viaje: Carcassone.


Puerta de entrada a la ciudad fortificada.


Murallas.


Entre muros.


Torre.


Callejeando.


En el foso.


Torres.


Au revoir, Carcassone.


Después de muchísimos kilómetros sólo nos quedan unas 3 horas para llegar a casa y poder descansar de las vacaciones.


Algunas de las imágenes han sido sacadas de la red para poder ilustrar mejor la ruta. 
Gracias a sus autores.