25 de gener de 2004

COVES DEL SALNITRE

Situadas en la vertiente sur de la Muntanya de Montserrat muy cerca de Collbató, se encuentran las Coves del Salnitre que muestran el paisaje kárstico que el efecto del agua sobre el conglomerado ha creado en las galerías de la montaña.


Para llegar allí desde distintos puntos de la geografía catalana.


Dejamos el coche a las afueras de Collbató y nos acercamos al aparcamiento del área del Esplai de la Salut.


Un corto tramo de escaleras nos sitúa en la encrucijada.



A nuestros pies la población de Collbató.


Escalera que hay que subir para llegar a la entrada de la cueva.


Nos metemos bajo tierra tras pagar la entrada al circuito.


Curiosas formaciones como ésta: el fantasma.


Dentro de la gruta reina la oscuridad iluminada de forma tenue por focos.


Grandes piedras encajonadas.


Nos han dado un vela para iluminar el camino.


Aunque en algunos puntos hay iluminación artificial.


El castell.


Seguimos descendiendo poco a poco por las entrañas de la montaña.


Bellas formaciones.


la cueva fue guarida de forajidos.


Precipitaciones.


L'ou ferrat.


Seguiremos un poco más abajo pero pronto tendremos ganas de regresar a la superficie.

11 de gener de 2004

BASTIMENTS

Esta ruta marca el regreso a la alta montaña invernal en solitario tras meses de haber aparcado los crampones y el piolet.


Salgo de casa con el tiempo justo para llegar a Setcases y ver cómo el sol empieza a iluminar el cielo.


El sol calentará rápidamente el ambiente.


He olvidado las gafas de sol, pero una tienda abierta a primerísima hora de la mañana, me saca del apuro. Puesto que al carretera está helada, decido esperar la llegada del quitanieves que abrirá el paso a la estación de sky.


Dejo el coche cerca del refugio de Ulldeter y me calzo, tras un montón de tiempo en el armario, los crampones.


El objetivo del día queda lejos, al fondo el Bastiments.


Grà de Fajol.


Más cerca del Coll de la Marrana.


Hace buen día y no hay prisa, así que me entretengo sacando fotos con las rocas.


Una parada en el Coll de la Marrana, curiosamente sin viento.


En marcha, que ya queda menos.


Una vez superadas las últimas rampas, por fin la cima.


Vistas del camino recorrido por el que descenderé en un ratito.