19 de novembre de 2006

Una de catalanes, vascos y madrileños

Es sábado, un fogonazo en la oscuridad del túnel de la Ronda del Mig en Barcelona, me parece que nos acaban de sacar una foto artística los de los radares por ir a 80 en un tramo que marca 60, en fin, resignación. Son las 7 a.m. y recogemos a Kepa en el lugar convenido. Saludos, apretones de manos y emprendemos camino hacia Organyà, donde hemos quedado con Salva, Joana, Eloi, Alba y Luís (No me llameis Luís porque sólo mi madre me conoce con ese nombre, mejor llamadme Geme, de GMS: Great Masturbation System...).
A las 10 a.m. estamos pasando por la frontera catalano-andorrana dirección al pueblo de Os de Civís. Desde allí, por pista, hasta el cercano Coll de Conflent donde iniciamos nuestra corta ruta hasta la cumbre del Pic de Salòria de 2789 m.


Se trata de una sencilla ruta por la cara sur del pico. Estamos pisando las primeras nieves para muchos de la temporada. Reina el buen rollo, la camaradería entre gente que nos conocemos relativamente poco en persona pero que hablamos casi a diario en internet.


La nieve, eso blanco, frío y húmedo que cae cada invierno es protagonista de las fotos, aunque fenómenos tan sorprendentes como el reflejo de nuestras sombras en la niebla son dignos de fotografiarse.



Ya en la cumbre, un espectáculo ver como las primeras zonas blancas tiñen el Pirineo con su traje invernal.


Regresamos ya por la tarde a la Seu d'urgell donde paramos para hacer unas compras.


El domingo amanece relativamente cubierto de niebla. Hemos quedado con Ramon (Silver) y Juan (Vuitdoble) en el Pont de Muntanyana, donde iniciaremos nuestro paseo dominical por las gargantas del Congost de Montrebei.


Impresionante paraje lleno de encanto, paredes vertiginosas, un puente colgante y una húmeda niebla que cala hasta los huesos.


Casi al final del recorrido nos desviamos por una canal equipada con cadenas y grapas hasta una cueva en lo alto del congost.


Un corto recorrido por el interior y regresamos a Pont de Muntanyana a comer.


Eso es lo que dió de sí una KDD denominada CATALANS!!!!! En el foro de www.mendiak.net

15 de novembre de 2006

¡¡¡¡¡ A MERENDAR !!!!!

Quien quiera una madalena casera que la pida...

2 de novembre de 2006

Vivaqueando en Ordesa: Olas y Añisclo

A las 11 de la mañana del miércoles 1.11.2006 me planté en Ordesa, otra vez, con intención de subir hasta Collata Arrablo y desde allí atacar una de las pocas zonas que nos quedaba pendiente de fotografiar de cara al libro de Ordesa que estamos preparando.


Cargué la mochila y dirigí mis pasos a través del bosque de hayas que poco a poco ha ido perdiendo su traje otoñal, aunque todavía es posible encontrar bellos rincones multicolores.


En un par de horas sin parar llegué a las inmediaciones de Cola de Caballo e inicié mi ascensión por el camino de los mulos.


En las inmediaciones del refugio de Góriz, pero sin acercarme demasiado a él, me encaminé siguiendo el gr11 hacia el Collado Superior de Góriz.


Antes de llegar allí, me saludaron varias marmotas y una manada de sarrios; además de que me sobrevoló un quebrantahuesos adulto.



Sobre las 17 h llegué al citado collado y me dispuse a preparar un vivac para pasar la noche.


Sobre las 17:45 h, el sol desapareció y un intenso frío empezó a reinar en el monte. Me metí en el saco, cené algo y me eché a dormir.


La noche fue muy apacible a pesar de que me desperté varias veces. La primera por el frío, la siguiente por el calor que me daba el goretex con que solventé el frío de la primera vez que desperté... Sobre las 23:45 un sarrio al galope pasó cerca de mi posición y me despertó. No fue hasta las 5:15 h cuando empecé de nuevo a caminar. Era de noche, así que me guiaba únicamente por el track de GPS que llevaba en la mano.
Sobre las 7:30 el sol empezó a iluminar las cumbres y a mostrar el impresionante mar de nubes que cubría el territorio oscense.


No tardé en localizar la canal de acceso a la última rampa de la Punta de Las Olas (3022m).


Llegué a la cumbre a las 9:30 de la mañana. desde allí vistas a Pineta, Baudrimones y el imponente Añisclo.



Una hora más tarde y tras cramponar mis botas y atravesar un par de comprometidos pasos helados no exentos de cierto riesgo, hoyé la cumbre de la Soum de Ramond (nombre con que se conoce en el país galo a Pico Añisclo, de 3259 m).




En la cumbre.


Rápido descenso a Las Olas, al vivac y a Ordesa para poder llegar a casa a tiempo para recoger a Carmina en el trabajo. Antes de llegar a casa... pinché una rueda.