31 de desembre de 2006

Andorra: una montaña por otra

Cuando pensamos en Andorra se nos viene a la cabeza el bullicio que se genera en las calles de su capital, el ajetreo de las compras teóricamente más baratas y las largas caravanas en las fronteras del pequeño país de los Pirineos. También recordamos los grandes dominios esquiables que han herido sus montañas casi de muerte llenando sus laderas de remontes y telesillas para uso y disfrute de una minoría.
El pasado sábado día 30 de diciembre quisimos acercarnos a Andorra aprovechando la poca nieve caída hasta la fecha presumiendo que a menos nieve, menos gente. Elegimos además una zona tranquila que se mantiene virgen y ajena a las grandes superficies esquiables: el valle de Ransol. Íbamos a subir el Pic de Mil Menut (2782 m).
Salimos de Barcelona temprano por la mañana para cubrir las 3 horas y media de trayecto hasta llegar a nuestro destino. Nos calzamos las botas nuevas y nos abrigamos lo suficiente para afrontar las gélidas temperaturas de -7ºC que marcaba el termómetro exterior del coche.
A escasos 100 metros del coche dejamos atrás unas bordas que debimos haber sorteado por la derecha, aunque nosotros erramos el camino y las sorteamos por la izquierda; hecho que nos llevó de lleno al bosque que del frío estaba totalmente helado.


Unos apurillos más tarde y necesitando incluso los crampones para atravesar la morada de los lobos, alcanzamos por fin el camino bueno que nos iba a acercar al refugio que hay a escasamente a una hora del coche. Ante nuestros ojos se extiende un impresionante panorama inédito para nosotros.


Unos cientos de metros más arriba empezamos a pisar nieve. Se trataba de los restos de las últimas nevadas que días atrás tiñeron de blanco los montes pero que tras días de sol han dejado enormes y peligrosos huecos que se abren con nuestro peso.


Viendo las figuras de los picos que teníamos frente a nosotros, decidimos variar nuestro plan inicial de ascender el Pic de Mil Menut sustituyéndolo por el Pic de l'Estany Mort, más bajo pero más elegante desde nuestro punto de vista (además de proporcionarnos mucha más nieve que el primero).


Atravesamos zonas algo comprometidas que le daban algo de ambiente a la excursión, por lo demás totalmente solitaria.


Una vez alcanzado el collado estamos cada vez más cerca de nuestro nuevo objetivo, aunque nos separan de él unos 350 metros de desnivel con una larga pendiente nevada que nos hace abrir huella con nieve hasta más allá de la rodilla en algunos momentos. A pesar de ser nieve blanda decidimos cramponar las botas debido a la presencia de no pocas placas de hielo en el recorrido.


Finalmente alcanzamos la cumbre y dejamos a nuestras espaldas el Pic de Mil Menut, que desde la cumbre de Estany Mort adquiere estampa de gran pico.


Una panorámica desde la cumbre que nos permite observar más allá de las fronteras andorranas.



Descendimos rápidamente de cota, ya que el viento frío se hacía notar en nuestra cara.


Nos volvimos a casa no sin antes estar parados en la carrretera de salida de Andorra: primero por los esquiadores frustrados por la falta de nieve y después por las aduanas. Hay cosas que nunca cambian...

20 de desembre de 2006

El último cartucho fotográfico en el parque

Nos ha costado mucho tiempo, esfuerzo y dinero el poder llegar a decir esto: hemos acabado, por fin, de fotografiar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en su totalidad.
Está claro que siempre habrá rincones por descubrir, pero el tiempo que hemos invertido en fotografiar el parque durante el año 2006 nos ha permitido conocer ampliamente la extensión, fauna y flora del parque. Quizás no hayamos podido retratarlo todo, pero nuestras retinas han grabado para siempre momentos inolvidables.
El sábado 16 de diciembre partimos de Barcelona con unas previsiones meteorológicas bastante buenas, pero al llegar a Ainsa, descubrimos con horror que la zona de Escuaín, el último territorio que nos faltaba por "pulir", estaba cubierta de nubes.
Decidimos explorar el Valle de Pineta, el cual queríamos visitar por la mañana del día siguiente. Llegamos sobre las 14 horas a Espierba y tuvimos la grata sorpresa de encontrar abierta la pista para 4X4 que conduce casi a 2000 metros hacia la Estiva.
Estuvimos tomando posiciones y decidimos madrugar el domingo para tomar las fotos con la mejor calidad de luz posible.


El domingo de madrugada subimos de nuevo por la pista y alcanzamos el lugar localizado por la tarde del día anterior justo para ver salir el sol por el fondo del valle de Pineta. Las cumbres de Monte Perdido, el Añisclo, el Cilindro y demás cumbres ardían al ser acariciadas por los primeros rayos de luz.


Una vez hechas las fotografías necesarias, partimos hacia Escuaín, mientras veíamos como las nubes ganaban terreno desde el sur.


Alcanzamos el pueblo de Escuaín y las cumbres desde las Tres Marías hasta Puntas Verdes estaban tapadas por espesas nubes grises.


Resignados recorrimos la pista de tierra que conduce hacia el puente de los Mallos, aunque a la altura del comedero de quebrantahuesos empezó a llover y decidimos dar marcha atrás y regresar a casa.


Estando a una media hora del coche, el cielo nos dio una tregua: cesó la lluvia y un azul intenso empezó a ganar terreno hasta conseguir destapar las cumbres. Pudimos, por fin sacar las últimas fotos para el libro.


Ahora nos queda el trabajo en casa, con el ordenador, la maquetación, las fotos, los textos...pero podemos avanzar sin necesidad de esperar una ventana de buen tiempo, una nevada, una pista abierta...eso queda atrás; lo vamos a recordar con cierta nostalgia. A mí particularmente me ha dado mucha pena saber que ya nunca más volveremos al parque del modo que hemos subido este año... o quizás sí...

19 de desembre de 2006

Penyagolosa

Aprovechando las malas previsiones meteorológicas que se anunciaban para el fin de semana del puente de diciembre, encaminamos nuestros pasos hacia cotas más bajas que las acostumbradas. El viernes 8 de diciembre nos dirigimos hacia Fuente la Reina, provincia de Castellón, donde pasamos la noche en casa de los padres de Carmina.

El sábado partimos dirección Teruel, hacia la sierra de Javalambre. A medida que nos acercábamos, las nubes eran más compactas hasta que a medio camino decidimos dar media vuelta y dirigirnos hacia otro destino: Penyagolosa, techo de Castellón con sus 1814 m.


Del pueblo de Castillo de Villamalefa parte una pista 4X4 de unos 25 km. La recorrimos íntegramente hasta alcanzar el Santuario de San Juan de Penyagolosa donde un curioso monolito marca el inicio de la ruta normal de ascensión al gigante.


Un sencillo paseo por el bosque, tranquilidad, el canto de los pájaros y no demasiado frío fue la tónica general de una ascensión matinal hasta llegar a las inmediaciones de una zona conocida como el Corralico, donde los menos andarines dejan el coche a escasos 300 metros de desnivel hasta la cumbre.


Esos últimos 300 metros son quizás los más duros, sin llegar a serlo realmente, de la ascensión.


En la cumbre, atestada de gente, hay un vértice geodésico situado sobre una base de hormigón de unos tres metros de altitud.

7 de desembre de 2006

TARTAS Y PASTELES

Una colección de pasteles digna del mejor escaparate.

LENGUAS DE GATO

BRAZO DE GITANO

PANECILLOS CON ALMENDRA

PASTEL DE NATA RELLENO

PASTEL DE CREMA Y CHOCOLATE

COCA DE PINYONS

TARTA TRES CHOCOLATES I

GALLETAS DE MANTEQUILLA

TARTA DE FRESA

TARTA DE SAN MARCOS CON OBLEA

MERENGUE RELLENO

CHURROS

PORRA RELLENA DE MANZANA

TARTA TRES CHOCOLATES II

GELATINA CON SIROPE

TRENZA DE HOJALDRE


Este año ha sido muy dulce... ¿a que sí?


3 de desembre de 2006

Mientras esperamos la nieve...

Este año, la nieve está tardando en llegar a las cumbres de nuestra montañas, pero mientras esperamos...un poco de azúcar glass hace milagros...