24 de juny de 2008

Una serpiente en les Baumes Corcades

Situada a unos 30 minutos de casa nos encontramos la vía ferrata de les Baumes Corcades en el municipio de Centelles. Llegamos a pie de ferrata sobre las 9 de la mañana. No había todavía nadie a la vista y el sol prometía una mañana calurosa.


Colocados arneses, cascos, bagas y disipadores, empezamos a trepar por las grapas del primer tramo, el más sencillo pese a contar con un par de desplomes nada más comenzar.





Llegando al final del primer tramo las vistas de Centelles son muy bellas.


El segundo tramo tiene como mayor aliciente un puente nepalí; pero antes de llegar a él, nos espera un tramo atlético muy aéreo.




No traten de hacer esto en sus casas.


Finalmente llegamos al puente, de 69 metros de largo.




Los tres lo superamos sin demasiadas complicaciones. Se nota que poco a poco vamos cogiendo fortaleza mental ante las alturas...


Una vez descendido el trmao del puente, firmamos en el libro de registro.


El siguiente tramos discurre horizontalmente por las baumes.


Gran sorpresa al encontrarnos con una serpiente que medía un metro de longitud aproximadamente.


Otro tramo descendente muy fotogénico nos acerca de nuevo al camino.


El último tramo de la segunda parte de la vía ferrata es horizontal y termina en una corta chimenea desplomada.


Tras el desayuno bajo los pinos, nos encaminamos al tercer y último tramo de la vía ferrata. Nos espera el techo desplomado que se supera con la ayuda de una antiestética escalera metálica colgando del abismo.




Un último desplome, el penúltimo esfuerzo.


Tras unas 3 horas de recorrido alcanzamos la cima del Puigsagordi, 972 m.


El regreso por la carretera lo hicimos mientras la meteorología iba poniéndose de color gris.

23 de juny de 2008

Montseny: 33ºC

Lunes por la mañana, el calor no aprieta de momento cuando empezamos a caminar en el aparcamiento situado cerca del camino de les Agudes en el Montseny, pero el cansancio se hace sentir. Llevamos un par de días a tope con la ferrata y algo de escalada en Montserrat. Al poco de empezar a caminar ya vemos nuestro Matterhörn catalán.


Nos espera la entretenida cresta de Castellets. Es la segunda vez que trepo por ella hasta el final. Geme disfruta también con los agarres que nos ofrece la roca.



A medida que vamos subiendo se abre ante nosotros una buena panorámica practicamente solitaria.


Seguimos adelante por las sucesivas trepadas y destrepadas buscando el mejor itinerario de los múltiples que ofrece la ruta.


Un vistazo atrás, al camino recorrido, antes de atacar la última y comprometida ascensión hasta la cima.


Trepando.




Agudes, 1703 m.


Seguimos el cordal en dirección al Turó de l'Home.


Parada a medio camino en el Puig de Sacarbassa, 1686 m.


Y finalmente el Turó, 1706 m, cuando el calor alcanza su punto más álgido. Estamos a 33ºC.


Decidimos regresar, tras dar buena cuenta de la tortilla de patatas que guardamos en el tupperware, y bajar lo más rápido posible al coche para huir del sofocante calor con el que nos está obsequiando este loco mes de junio.

21 de juny de 2008

Via ferrata Teresina

El sábado por la tarde, tras recoger a Geme que venía de Madrid, nos dirigimos a la montaña de Montserrat con intención de pasar unas horas en una de las vías ferratas más emblemáticas de Catalunya: la Teresina. Iniciamos el recorrido en la parte baja de la Canal del Musclo y más o menos en la parte media se desvía para adentrarse en las vertiginosas paredes de la Agulla de Santa Cecília. Una vez ascendida la citada aguja, un destrepe equipado con micrograpas permite el acceso a la parte menos equipada de la vía dirección a la explosiva canal del Sant Jeroni que nos dejará en su cima varias horas más tarde.


Al rato de caminar por la enriscada canal, empezamos a encontrar cadenas y pasamanos que nos permiten una progresión más segura.




Enseguida encontramos el inicio de la vía ferrata propiamente dicha. Se trata de una grapa serrada.


Enseguida empezamos a subir. El primer tramo pasa por una zona encajonada muy bonita a la vez que sencilla. Una de las pocas zonas realmente fácil de toda la vía.


Un descanso antes de acometer una de las zonas más comprometidas de la ferrata.


La siguiente parte de la ferrata tiene el aliciente de la verticalidad expuesta sobre la canal que hemos caminado hace unos minutos.




El siguiente tramo, mucho menos comprometido, hace un flanqueo a las faldas de l'Agulla de Santa Cecilia y permite atacar su cumbre de un modo sencillo en la parte más tipo ferrata común.



Llegando a la cima de Santa Cecilia, desde donde podemos observar el tramo final de la ferrata, una empinada canal que nos dejará directamente en la cumbre de Sant Jeroni.


Cumbre de Santa Cecilia.


Continuar la ferrata significa optar por una de las dos posibiilidades de descenso de la Agulla de Santa Cecilia. La primera opción es usar una intalación de rappel y descender practicamente desde la cima hasta la base; la otra opción consiste en destrepar por la canal con ayuda de unas micrograpas que van bien como apoyo para los pies pero no son demasiado buenas para meter la mano con el guante. Optamos por la segunda opción, ya que la cuerda que llevábamos era demasiado corta.




De regreso al suelo, una paradita para reponer fuerzas y enseguida nos ponemos de nuevo en marcha. Nos espera el tramo que bajo nuestra humilde opinión tiene el equipamiento en peor estado. Los cables dejan mucho que desear y no hay prácticamente ningún buen agarre artificial. Además la roca está bastante pulida, hecho que dificulta si cabe aún más la progresión. Pocas fotos en este tramo...


Finalmente llegamos a la parte final: una explosiva canal muy encajonada, muy estrecha y que nos obligó a cada uno a sacar nuestro ingenio para poder superarla. Geme tiró de fuerza bruta y se ayudó de su baga auxiar para progresar por la cadena. Carmina usó su elasticidad como mejor arma para ascender por dicha cadena, y yo no tuve más remedio que ascender en oposición contra la pared para buscar unos agarres en mejor estado algo alejados de la línea definida por la cadena. Al final todos salimos airosos.



Mientras esperábamos abajo, Carmina fue trepando por las últimas grapas, ya más sencillas, hasta la antecima de Sant Jeroni.



Y finalmente, casi a las 21:45 h alcanzamos la cima.


Vimos caer el sol y decidimos que lo más sensato era desechar la posibilidad de destrepar la Canal del Musclo de noche aunque llevásemos frontales y decidimos bajar por el camino del monasterio y después andar una hora por la carretera. Llegamos al coche casi a medianoche.