29 d’agost de 2010

Las primeras cimas de Irene

El domingo por la mañana nos sorprendió un tiempo fresquito y un cielo gris que se distanciaban de la tónica de calor sufrida los últimos días. Habíamos planificado una minikdd con Carles y Bota80 del foro de www.mendiak.net, pero finalmente otros compromisos les impidieron contemplar el estreno montañero de nuestra peke quien, con un poco más de dos meses, ha subido ya sus primeras dos cimas. Papi la carga y mami le da de comer, ¿qué más se puede pedir?.
A las 8 a.m. entramos en Sant Antoni de Vilamajor, en las faldas del Montseny. Desde aquí ya vemos claramente el cordal que vamos a recorrer.

Recorremos casi 9 km de pista forestal en regular estado desde Sant Pere de Vilamajor hasta alcanzar la cadena que impide el paso a la ermita de Sant Elies. Allí aparcamos.

Caminando alcanzamos en 5 minutos la ermita, una curiosa cosntrucción que nos sorprende por lo poco que parece una iglesia. A lo lejos el Turó de Samon, el primer objetivo del día.

Descendemos por fantasmagórico sendero boscoso que se inicia tras la ermita.

Un tramo de pista desde el Collet de Sant Elies nos acerca al inicio de la Carena de la Cova, señalada en rojo.

Tramos realmente escondidos del sendero.

Finalizamos la ruta por bosque en la zona de La Cova, donde un llano herboso, el primero de muchos, nos recibe antes de acometer la senda que nos acerca al Samon.

Unos cuantos helechos.

Unas cuantas rocas monte p'arriba.

Y alcanzamos el vértice geodésico a 1273 m

Foto de la primera cima de Irene con apenas un par de meses.

En la misma cima Irene se amamanta mientras decidimos seguir adelante con el plan inicial. Al fondo nos espera el Sui si es que no se nos pone a llover y decidimos abandonar antes. La vía de descenso se encuentra a medio camino entre ambos picos.

Iniciamos el cordal en estos primeros compases bastante amplio.

Descenso rocoso que mejor no encontrar nunca mojado.

A correr tocan... se oye algún trueno lejano provinente de la costa.

Atravesamos el cordal y viendo que el tiempo aguanta decidimos seguir adelante hasta el Sui. En ocasiones el sol parece iluminar nuestra marcha.

Avituallamiento.

Curioso buzón de cima.

Cumbre del Sui 1311 m con un viento bastante molesto. No hay vistas ya que tanto el Matagalls como el Turó de l'Home tienen una buena txapela de nubes encima.

Descenso hasta zonas menos venteadas hasta más o menos la mitad del cordal que nos separa del Samon, al fondo en la imagen.

Un gran hito señala el punto de descenso.

Hay que seguir la pista hasta encontrar una balsa de agua no potable.

Desde la balsa un sendero propenso al zarzing nos espera.

Un tramo boscoso nos separa del laberinto de pistas que nos espera, menos mal del mapa.

Foto del bosque.

Ya podemos ver, desde la pista, la ermita de Sant Elies, nuestro punto de inicio y final de ruta.

Mariposa.

Al final de la jornada, tras 610 metros de desnivel acumulado habiendo comenzado a unos 970 metros de altitud y un sinfín de sube-bajas; el Montseny se despeja entero y podemos capturarlo en la cámara por unos instantes.

Foto-finish al llegar al coche.


22 d’agost de 2010

Torreneules 2711

Hace tiempo que buscaba el día de hacer una escapada a Pirineos para intentar subir el Torreneules, una cima de 2711 m de altitud enclavada en las inmediaciones del refugio de Coma de Vaca, entre Núria y Ulldeter. Me decidí a atacarlo desde la tortuosa pista que asciende desde Tregurà de Dalt hasta los 2000 metros. Allí llegué cuando el sol iniciaba su ascendente recorrido.

Eran las 8 a.m. cuando empezamos a caminar. El día se presenta fresquito de momento y nos abrigamos un poco. Un soft para mí y el abrigo de pieles para Kira.

Los primeros pasos por pista nos conducen hacia un pequeño estanque natural donde se acercan a beber los caballos y el ganado. A la izquierda el Balandrau y a la derecha el Pic de la Font Lletera.

Dirigimos nuestros pasos hacia el collado entre ambos denominado Coll dels Tres Pics, no sin antes tropezar con la citada Font Lletera.

Al llegar al collado, una amplísima panorámica nos permite observar desde el Puigmal a la izquierda en la lejanía hasta el Bastiments a la drecha. Nuestro objetivo de hoy, el Torreneules se yergue majestuoso y puntiagudo señalando el cielo.

Siguiendo marcas amarillas nos adentramos en las sombras dirección al refugio. Vamos a perder algo más del total de desnivel ascendido situándonos bajo la cota 2000.

Panorámica desde las inmediaciones del refugio. A la izquierda el camino que va a Queralbs al centro se abre nuestra ruta mientras que a la derecha el camino nos llevaría hacia Ulldeter pasando por el Coll de la Marrana.

Atravesamos el río por una zona más o menos accesible. Junto al refugio hay un puente según señala un cartel, pero nos desviaba de nuestra ruta, así que lo dejamos estar y cruzamos a la antigua usanza: por encima de las piedras intentando no meter la bota en el agua.

Merecido descanso antes de acometer la segunda parte de la ruta, más solitaria si cabe que la primera parte.

Un sinfín de chillidos delatan a las marmotas que huyen despavoridas al mínimo indicio de acercamiento humano o animal.

El valle se abre ante nosotros. Vamos junto al río con tendencia a la izquierda donde deberemos girar 90º para ascender los 300 metros de desnivel hasta el collado que separa el Torreneules del Cim de la Coma del Clot.

Localizamos sin problemas el desvío a pesar de estar un poco borrado.

Penosa ascensión ya que el calor comienza a apretar. Estamos cerca del camino que asciende desde el Santuario de Núria. Vemos llegar a tres personas.

Cruz en el collado.

Últimos metros entre roca suelta que nos hace agudizar los sentidos para no caer.

Foto de cima, una cumbre plagada de molestos mosquitos que se meten incluso por debajo de la camiseta.

Descendemos por la cresta, que desde abajo se antojaba sencilla pese a no estar señalizada en el mapa con un itinerario claro. Finalmente, unas trazas de antiguo camino son suficientes para orientarse hacia la zona baja de la arista.

Merecido descanso antes de descender de nuevo al refugio. A lo lejos se observan los casi 400 metros que debemos volver a remontar para alcanzar el camino de regreso a casa.

Cualquier torrentera es buena para echar un trago. Son las 14 h y el sol aprieta fuerte.

Descansando en el Coll del Tres Pics. El Torreneules se despide hasta otra ocasión.

Sólo nos queda descender 300 metros y pico por pista y terreno cómodo. Las piernas y sobretodo las rodillas acusan el cansancio.

En total han sido algo más de 18 km y 1363 metros de desnivel. No está mal dado el parón obligado en las actividades montañísticas.