29 de setembre de 2012

15 de setembre de 2012

TORRES DE CASTELLFERRAN

Ruta familiar mañanera la que nos acerca al extremo más occidental de la Montaña de Montserrat. Nuestro objetivo: las Torres de Castellferran, cuya ubicación no queda clara en los mapas, pero sí su altura. 


Aparcamos a mediodía en la carretera del Coll de Can Maçana y nos preparamos para la ruta, de la cual escasea la información, aunque en parte recorre GR.


En esta ocasión, el color de las marcas a seguir es el GROC.


Irene estrenando new-look con una sola coleta en el pelo ha querido traer su gorra de la Pantera Rosa e ir como papi y mami.


Foto de inicio en la misma carretera del Bruc.


La multitud de marcas es exagerada.


Los primeros pasos nos hacen descender unos metros entre bosque.


Para ganarlos inmediatamente y salir al claro en pocos minutos.


Desde aquí vemos la Torre Alta, donde probaremos de subir más tarde.


El tejado de Can Maçana y a lo lejos les Agulles de Montserrat.


Primer obstáculo, una de las primeras trepadas que salvaremos durante la ruta. Todas ellas aptas para niños acostumbrados a pisar piedras, como es el caso de Irene.


Posando a media trepada.


Si huele y no pincha: es romero; si pincha y no huele: cuidado con  las aliagas.


Los tres con la Torre Alta al fondo.


¡¡¡ Adiós !!!


El calor aprieta en estas horas centrales del día.


Así que un poco de descanso nunca viene mal.


Iván dormido en su primera visita a Montserrat.


Seguimos adelante. Irene me indica por dónde trepar este muro de roca.


Ayudando a mamá y a Iván.


Esta claro por dónde seguir en todo momento porque no escasean las señales amarillas en todo el recorrido.


Últimas trepadas antes de llegar al Coll de les Tres Torres, donde seguiremos hacia la Torre Baixa.


El GR nos acerca a la solitaria y derruida torre del castillo.


Al que llegamos tras una hora y media a ritmo infantil. Su altitud apenas llega a los 791 m.


Vistas desde el balcón natural que hay cerca de la torre.


Una vez coronada la Torre Baixa, nos acercamos de nuevo desandando el GR hacia el Coll de les Tres Torres donde decidimos parar a descansar de nuevo y avituallarnos.


Allí nos despedimos durante un rato mientras yo me he ido a explorar la zona.


Mientrastanto Irene se sacaba las piedras de la bota.


Decido subir por la vía directa, un sendero muy empinado marcado con hitos que ataca de frente los pocos metros que nos separan de la cima.


Paso por un angosto sendero rodeado de pinos en fuerte ascenso.


Y finalmente, tras unas trepadas sencillas me planto en la cima.


Torre Alta, 842 m.


Vistas desde la Torre Alta hacia Montserrat. Son identificables muchas cumbres del macizo. Lástima que no haya más miradores como el que ofrece esta cima en los aledaños de Montserrat.


Croquis de una vía partida en la que mostramos en verde la parte apta para todos los públicos y en rojo, la parte que NO ACONSEJO realizar con niños pequeños.


En total nos ha salido una ruta de unas 4 horas que a paso rápido de adulto se puede cubrir en poco de menos de una hora

1 de setembre de 2012

Montcau: La primera cima de Iván

Y por fin llegó el día de regresar al monte, superar la cota 1000 y acompañar a Iván en su primera ascensión a una montaña. Nos hemos preparado en casa para aprovechar la siesta matinal de los dos peques para el ratito del viaje (una hora aproximadamente desde casa).

 Una vez preparadas las botas y equipados los retoños nos hemos dirigido en coche hasta el punto de partida en Sant Llorenç del Munt.

Elegimos el Montcau, una sencilla cima atacada desde el Coll d'Estenalles, a medio camino entre Matadepera y Talamanca. Una vez aparcado el coche en un aparcamiento prácticamente lleno, cargamos a Iván en su mochila y comenzamos a caminar. Los primeros pasos por una incómoda pista asfaltada con fuerte pendiente. Es curiosos como ha bajado la temperatura hasta los 19ºC a las 13h con sólo haber llovido el día anterior durante unas horas.


Superados los primeros metros, un desvío a mano izquierda nos sitúa sobre el terreno natural. No hay pérdida dada la amplia señalización.

 Parece ser que están recuperando el terreno y advierten del buen uso del sendero, que pronto veremos han señalado con unas cuerdas que se camuflan bien con el entorno.

 Kira atada, al menos en estos primeros compases donde hay señales pidiendo que los perros vayan atados. Se trata de una explotación ganadera a pesar de no ver una res en todo el día.

 A la espalda Castellsapera y Turó de la Pola. A destacar el sendero señalizado...

 Un mirador natural con vistas a nuestro objetivo, el Montcau.

 No hay más que decirle que hay un paso más difícil que otro para que Irene se lance a probarlo.

 Iván dormido en su mochila mientras Irene se dedica al censo de frutos para recolectar-probar-escupir/comer según el sabor que se encuentre.

 A ratos se encarga de marcar a la perra que, tras días de no pisar monte, va un poco por libre.

 Els Cortils, una cima inédita que algún día habrá que atacar.

 A la espalda se recorta Montserrat mientras Irene empieza a pedir un descanso.

 Parada técnica de avituallamiento a mitad de camino, justo antes de acometer la segunda parte de la ascensión, la más técnica.

 Unos pasos más comprometidos para quien es todavía pequeña.

 Trepando en la roca antes de pedir ayuda.

 Haciendo uso de las instalaciones: que sirva de algo la maroma.

 Se empieza a notar el cansancio e Irene solicita más descansos.

 Hasta que se sentó en una piedra a escasos metros de la trepada final.

 Ha sido ver la roca y la trepada que le esperaba y ha desaparecido el cansancio. ¡¡¡A trepar!!!

La última trepada, de unos 15-20 metros es sencilla pero hay que echar un ojo antes de embarcarse en algún paso comprometido. Hay que seguir marcas verdes y lilas que señalan los pasos clave.

 Carmina e Iván en el último suspiro de la ascensión.

 Montcau, primera cumbre de Iván que rompe su techo al subir hasta los 1055 metros a los 36 días de nacer en casa. ¡¡Irene suma otra cima, y van unas cuantas con sus 26 meses!!

 Cuidadoso descenso hasta la base del cono cimero.

 Decidimos regresar cerrando un recorrido circular hacia el Coll d'Eres y de ahí por pista al Coll d'Estenalles.

 Un vistazo al monte en un día de sueño.

 Bajando del Montcau por sendero pedregoso, señalizado para evitar la erosión.

 Destrepe sencillo apto para todos.

 Llegados al Coll d'Eres, sólo la pista nos separa del punto de inicio al que llegaremos unas 4 horas después de comenzar la ruta; eso sí, a paso de Irene y con múltiples paradas.