7 de desembre de 2013

GORG NEGRE DE GUALBA



Hace unos meses nos quedamos con las ganas de visitar uno de los más bellos rincones del Montseny: el Gorg Negre de Gualba. 


Nos quedamos cerca, pero la crecida de la Riera de Gualba nos obligó a quedarnos en la Cascada de la Resclosa. Ha sido ahora, con las aguas mucho más bajas cuando, por fin hemos conseguido terminar la ruta y visitar el Gorg Negre, marco de bellas leyendas y poemas.

El Gorg Negre

Joan Ambròs i Lloreda

Del rocam de les Agudes,
Montsoriu i altres altures,
com de l'Home el ferm Turó
de les neus escorregudes
cada sot fa un regueró.

Entre avets, llenya estassada
l'aigua en càrrecs apressada
va fent cap a Santa Fe
i a l'estany rau estancada
fins que aquest està ben ple.

Al sortir és juganera
cuejant en torrentera;
quan s'escapa de l'estany
ja és de Gualba la Riera
que el pendent empeny avall.

Al mateix peu del Gorg Negre,
entre rocs, fageda tendra,
s'esllavissa per entrar
en cascada barroera
que és torrent de mal domar.

Salta a baix tot dreturera,
(l'aigua cerca la drecera)
no es destorba pels racons,
per llançar-se bullanguera
dins l'abism a tomballons.

Ran del gorg, l'arbreda verda
sobre els rocs la molsa gerda
al davall, gran espadat,
aquest pou que fa el Gorg Negre
té el semblant molt malcarat.

Té el Gorg Negre gran llegenda:
temps llunyà fou la prebenda
d'encanteris i bruixots,
de boscams que van encendre
no quedant ni el cremallot.
De donzelles encantades
de masies embruixades
que un mal llamp hi calà foc,
de famílies endolades,
de mals viures i embadocs.

Del Montseny moltes rondalles
sense fi, sense acaballes,
s'han cantat de tants colors
que més bé semblen troballes
d'antics cants de trobadors.
Nostra terra catalana
d'esperit, terra galana,
molts Gorgs Negres ha tingut
però enaltida i sempre ufana
els bons fills l'han mantingut.

Nuestra ruta se inicia a la entrada de Can Prat, donde nos espera una simpática familia de burritos.


No han dudado en subirse a saludar a los peques.


El otoño se resiste a abandonarnos del todo.


Seguiremos por la pista que rodea la masía de Can Prat y nos adentraremos en el macizo por una pista cortada al tráfico rodado y que muere en el Salt de la Resclosa.


En la pista encontraremos un cómodo terreno para caminar.


Así como magníficas vistas hacia Gualba y las Serralades Litorals.


Al rato de caminar nos hemos detenido en la base del Suro Gros, un magnífico ejemplar de alcornoque, y allí hemos degustado nuestras viandas.



Un poco de pasta. queso y lomo embuchado antes de atacar una buena tanda de fruta.


Con el buche lleno, estamos preparados para continuar.


Bueno, faltaban las gafas de sol.


A los pocos metros la pista se pierde junto a las rocas y se acerca mucho a la riera de Gualba.


Decidimos cargar definitivamente a los peques en las mochilas y prepararnos para la parte más técnica de la ruta. 


Tras cruzar la riera, nos encontramos con la Cascada de la Resclosa, mucho menos cargada de agua que en marzo.



Con Irene en la Resclosa.


El camino asciende por la parte derecha de la cascada (según el sentido descendente del agua).


Es obligado trepar, sobretodo en la parte más cercana a la cascada. Hay buenos agarres y escalones, pero conviene alejarse del agua para evitar resbalones innecesarios.


Una vez superadas las dificultades técnicas, nos encontramos en un encajonado congosto de la riera. El agua no impide transitar por el lecho del río.


De nuevo deberemos cruzar la riera para poder encarar la última parte de la ruta.


El lugar es un paraíso escondido, que todavía tiene que mostrarnos lo mejor.


En esta parte, la riera nos obliga a transitar pegados a la pared.


Incluso a caminar sobre un tronco.


De nuevo en terreno cómodo.


Qué bien se va a la espalda...


Una última trepada nos llevará al punto de unión con la ruta normal que baja desde la Creu Petita si venimos desde Santa Fe.


Una vez en terreno común, nos queda superar un tramo de piedras resbaladizas antes de llegar al Gorg Negre.


Gorg Negre, embellecido todavía más por su salto de agua.


Foto familiar en el Gorg Negre. 
Qué ilusión haber conseguido alcanzar este punto los cuatro juntos.


Antes de irnos me acerco un poco más a la catarata... ¿Esto se llegará a helar...?


Se nos hace tarde, así que sólo nos detendremos para llenar un poco más el buche con los madroños maduritos que iremos encontrando por el camino.


Croquis de la ruta sobre el mapa de Alpina.



1 comentari:

Santiago ha dit...

que lindo poder disfrutar de paisajes y de vacaciones en familia. al menos nosotros cada vez que nos vamos la pasamos super bien. ahora saque vuelos a Buenos Aires desde Bariloche, espero que les guste la ciudad, sino la proxima iremos a la playa o al campo